miércoles, 5 de marzo de 2014

Las piedras que se estancan en el río les crece el moho y yo, me moría por fluir cuanto antes.

En tan sólo una frase se resume la necesidad de traspasar con el hocico la superficie y respirar, tan profundo que duela, llenando el pecho de algo más que aire. Oliscar mil y un colores llenos de matices, perfumando la esencia que se deja al pasar.

Era el momento de dejar de soñar y levantarse de la cama.